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Scherzo, Noviembre 2015, Año 30, No. 312


Franco Fagioli. Puro Canto.

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NOTICIAS

15/12/2017 | L'Aphothéose presenta un videoclip para cerrar el año Telemann 
15/12/2017 | Frank Peter Zimmermann, este fin de semana, con la OBC 
15/12/2017 | La Orquesta RTVE interpreta "El Mesias" en su Concierto de Navidad 


OPINIÓN | Música y ciudadanía

Música y ciudadanía

El dosier de este número de SCHERZO se titula ¿Quién escucha música clásica? Y va de eso, de analizar los distintos aspectos que ligan a quien va a un concierto con aquello que se le ofrece, la relación entre una demanda que hay que cuidar y una oferta que ha de cuidarse. Es el tema musical de nuestro tiempo, el asunto a resolver, el que nos hace pensar que nos jugamos la sucesión de un público que somos nosotros mismos. Y un tema en el que no todos los aficionados asentados piensan que el fin justifique los medios.



ENTREVISTA | Franco Fagioli

Franco Fagioli

Convertido en una de las grandes estrellas de la música antigua y de ese fascinante universo de los contratenores, que cada día cuenta con más adeptos, el argentino Franco Fagioli ha marcado otro jalón en su carrera al ser el primer representante de su cuerda que firma un contrato en exclusiva con el sello discográfico Deutsche Grammophon. Fruto de esa colaboración es la versión del Orfeo ed Euridice de Gluck que ha aparecido recientemente.



DOSIER | ¿Quién escucha música clásica?

¿Quién escucha música clásica?

Cuando hablamos de música, casi siempre lo hacemos sobre el compositor o el intérprete. Y así asumimos implícitamente que ambos representan los pilares imprescindibles para hacer realidad la interpretación musical. Pero esta actitud tan frecuente olvida que el fin último de la interpretación es el oyente, sin el cual carece de sentido la actividad musical. Nos olvidamos entonces de nosotros mismos.



CON NOMBRE PROPIO | Magnus Lindberg

Magnus Lindberg

Poco a poco Magnus Lindberg (Helsinki, 1958) se ha ido convirtiendo en el arquetipo del compositor de nuestro tiempo. Y tanto en lo que toca a la relación establecida entre su obra y quienes encargan o programan, como a una estética que ha sabido encontrar un punto no por más centrado en la comunicabilidad menos exigente en lo estético. (...)