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CRÍTICA / Pianistas con prometedor futuro en Murcia


Murcia. Auditorio Víctor Villegas. 08-XII-2018. Seoyoung Jang, piano. Philipp Lynov, piano. Paris Tsenikoglou, piano. Anna Kavalerova, piano. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Director: Gonzalo Berná Pic. Obras de Bach, Liszt y Chaikovski.

José Antonio Cantón

Un año más la escuela Classic&ModernMusic (ClaMo Music), fundada el año 2010 en Murcia, en colaboración con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (OSRM) y la Asociación Pro Música de Murcia ha organizado un concierto en el que presentaba cuatro pianistas galardonados de su Concurso Internacional de Piano ClaMo Región de Murcia interpretando cuatro obras concertantes para piano y orquesta de las más relevantes del repertorio. Esta institución tiene como ideario y misión predominantes la formación de los músicos del siglo XXI mediante la actualización de  nuevas pedagogías que permiten descubrir nuevos talentos. Con esta intención y como implemento ha creado el Concurso de Piano que lleva su nombre, que ha venido celebrándose las cuatro pasadas primaveras como una más que interesante muestra de la calidad formativa de esta institución y como acicate para pianistas situados en los albores de su carrera.

En esta ocasión han actuado cuatro de indudable prometedor futuro dada la musicalidad y técnica que han demostrado. Así, hay que destacar la pulsación barroca mostrada por el griego Paris Tsenikoglou, segundo premio de la pasada edición del Concurso, en los Conciertos BWV 1056 y 1052 de Bach, en los que impuso su tempo en acordada connivencia con el maestro Berná Pic, que conjuntó a solista y orquesta con manifiesta eficacia. La ejecución de ambas obras fue segura en el teclado y bien dialogada desde el pódium. 

Le siguió la coreana Seoyoung Jang, ganadora del Concurso de 2017 y muy curtida en diferentes certámenes internacionales, destacando en su currículo el haber sido invitada a los Prize Winners de dicho año para actuar en la famosa sala del Konzerthaus de Berlín. Su vehemente versión del Primer Concierto, S.124 de Liszt levantó las primeras ovaciones del público, muy joven en su mayoría. El director hizo que la orquesta fuera un estímulo de un discurso que siempre superó las enormes dificultades técnicas que contiene esta obra aunque todavía pendiente de alcanzar diversas matizaciones estéticas que hubieran enriquecido su interpretación.

No menos apasionada fue la ejecución que ofreció el moscovita Philipp Lynov, segundo premio del III Concurso Clamo de 2017, del siempre impactante Totentanz, S.126 de Liszt. Su abrumadora exigente digitación la tiene muy superada, dado el poderoso mecanismo que puede desarrollar con la alargada anatomía de sus manos que, con seguridad, le permiten alcanzar intervalos más allá de las doce notas con enorme facilidad. Fue muy conseguida su ejecución de las dos cadencias que preceden al animado Allegro final de estas variaciones sobre el canto del Dies irae que meten miedo hasta al pianista más dotado o atrevido. El maestro Berná Pic se mantuvo a la altura del exhibicionismo orquestal que exige esta obra llena de impulsivos y trepidantes ritmos así como de verdaderos estallidos sonoros.

La última en actuar fue la pianista rusa Anna Kavalerova, que compartió premio con su compatriota Lynov, con el Primer Concierto op. 23 de Chaikovski, obra a la que recurren muchos concursantes de piano. Se podía pensar que tiene un dominio de esta popular pieza concertante bastante superior al demostrado en esta ocasión, en la que se produjeron algunos desajustes con la orquesta y ciertas divagaciones de discurso, hechos que en gran medida pueden deberse entre otras razones a pocos ensayos. Con todo, el maestro Berná Pic fue resolutivo en su conducción de la OSRM, facilitando la superación de dificultades, aunque se percibía  como una lectura que tenía toda la apariencia de situarse en los inicios de una primera toma de posición ante la obra.

Es importante cuidar esta fase de formación e individuación artística de los músicos jóvenes. Estoy seguro que Clamo lo tiene entre sus prioridades, pero toda la atención en este sentido siempre es poca, así que sería deseable que en futuros conciertos de esta admirable institución se pudiera dar la importancia artística y formativa que tiene el trabajo previo a un concierto con orquesta, dada la gran y a la vez irrenunciable experiencia que ello significa para estos pianistas.