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CRÍTICA / Maestría juvenil


Pamplona. Teatro Gayarre. 23-X-2017. Dúo de piano Lucas y Arthur Jussen. Obras de Beethoven, Schubert, Chopin y Say. 

Arturo Reverter

El mayor de estos dos hermanos holandeses, Lucas, estudió hace no mucho tiempo en la Escuela Reina Sofía de Madrid con Bashkirov, que le debió de enseñar el ataque infalible a la nota y el control de dinámicas con apoyo especial en el manejo de los pedales, tal es el grado de exactitud y de capacidad reguladora de este instrumentista de 23 años, que forma con Arthur, de 21, una pareja hoy día difícilmente batible en el repertorio a cuatro manos.

Sucede que estos muchachos, además, tocan a solo y son capaces de resolver los arduos problemas de dos sonatas como la nº 31 de Beethoven y la nº 3 de Chopin. La primera estuvo en las manos de Lucas, que mostró delicada acentuación en la apertura, línea esbelta en la exposición y expresividad de buena ley en la matización del melódico segundo tema del Moderato inicial. Los contrastes rítmicos del Allegro molto quedaron bien subrayados, lo mismo que el toque dolorido del Adagio. En la parte final de la Fuga de cierre localizamos, no obstante, ciertos aptropellamientos. 

Parecida seguridad mostró Arthur en la obra chopiniana, cuyo Allegro maestoso nos sorprendió por la claridad, el vigor y el buen empleo del rubato. Otorgó fugacidad al Scherzo, se recreó con mesura en el Largo y demostró buena disposición para resolver los potentes acordes y el dinamismo del Presto non tanto en 6/8, rondó lleno de energía y elocuencia, en el que el artista supo dar todo el relieve al tema voluntarioso, belicoso, contundente, impulsado por numerosas escaladas de la mano derecha arriba y abajo. Y no se arredró ante  las superposiciones, los arpegios y las aceleraciones.

En la Fantasía en Fa menor de Schubert, con los dos hermanos al teclado, encontramos, a falta de una mayor profundización poética, una bien trabajada construcción, una respiración muy natural, advertida ya en la exposición de los ritmos punteados del Allegro molto moderato. En el Largo se habría deseado una mayor variedad en el juego armónico, pero el Scherzo tuvo la necesaria vitalidad en las imitaciones. Buen tratamiento del material postrero, con la repetición del tema inicial y adecuada planificación de la patética coda. 

De entrada, la pareja tocó, en vez de los anunciados Andante y Allegro brillante de Mendelssohn, las graciosas y alígeras 8 Variaciones sobre un tema del Conde Waldstein de Beethoven, que el dúo tiene ahormadas hace tiempo. Y como remate del concierto, una creación escrita ex profeso para ellos, Night, del también pianista y compositor turco Fazil Say, en donde los hermanos demostraron su rigor y control rítmico en los feroces contratiempos. Desde el mismo rugoso comienzo, nebulosamente agitado, siguiendo con los hipnóticos ostinati, se vio que los Jussen dominan estos agitados y nocturnales pentagramas, animados en todo momento por un tema obsesivo que percute incluso en el interior del piano, cuyas cuerdas son pinzadas de continuo. 

Dos bises, el segundo una suerte de arreglo de la Sinfonía nº 40 de Mozart, pusieron fin al recital. El Dúo parece ya encaminado a tocar en las salas más importantes de nuestro país. De momento ha grabado ya cinco discos, el último de ellos, para DG, con El carnaval de los animales de Saint-Saëns, el Concierto para dos pianos de Poulenc y la mencionada partitura de Say.