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CRÍTICA / El brillo del "Seicento" italiano


Vélez Blanco (Almería). Castillo de Vélez Blanco. 22-VII-2017. XVI Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco. Erika Escribá-Astaburuaga, soprano. Ministriles de Marsias. Obras Marini, Frescobaldi, Merula, Cima y Barbara Strozzi.

José Antonio Cantón

Antonio Jiménez Trujillo

Los dos componentes del grupo Ministriles Marsias, Francisco Rubio (corneta) y Fernando Sánchez (bajón), la soprano Erika Escribá-Astaburuaga y el acompañamiento del violagambista Ventura Rico y Javier Artigas al teclado, usando un calvicémbalo afinado en un temperamento mesotónico a 462 Hz. y sonoridad parecida al virginal, han protagonizado el concierto inaugural del Festival velezano con un repertorio íntegramente dedicado a música vocal italiana del primer tercio del siglo XVII.

En él, destacaron dos autores: Biagio Marini y Girolamo Frescobaldi, así como dos obras de gran altura estética como la Canzonetta spirituale sopra alla nana de Tarquinio Merula y la intimista composición Lagrime mie de Barbara Strozzi, pequeñas joyas de la creación musical de aquella época.

La primera parte se inició con una invitación a la alegría del bresciano Biagio Marini, uno de los compositores que imaginaron las primigenias estructuras de la sonata, forma musical que en su amplia y diversa evolución, perduraría durante más de dos siglos y medio. Erika Escribá-Astaburuaga mostró en esta obra su versatilidad vocal, tendiendo a un expresividad más dramática que la que exigía la emotividad propia de la evolucionada Commedia dell'Arte del primer tercio del siglo XVII, desde sus facultades canoras de amplia capacidad dinámica, impostación y afinación vocales. Estas cualidades, que son esenciales en el bel canto, no lo son tanto en este género del barroco inicial, en el que se empezaba a cantar la poesía, anticipando ese halo de naturalidad característico de los drammi per musica que tanto auge adquirirían a mediados de dicha centuria.

Fue en la preciosa y a la vez dramática nana de Merula, antes mencionada, donde la soprano se aproximó más a ese estilo declamativo de canto en el que el equilibrio de dicción y acompañamiento musical funcionan de manera unívoca, generando una sola sensación emocional en el oyente. Así logró uno de los momentos más trascendentes de la velada. Esta misma sensación dejó en el lamento de la compositora veneciana Barbara Strozi Lagrime mie perteneciente a su ópera Diporte de Euterpe, donde queda reflejadas la espontaneidad, exquisita femineidad y admirable finura de gusto que transmitía a sus obras esta también espléndida cantante.

El concierto tuvo interpretaciones destacadas solo instrumentales como la Sonata per violino e violone del lombardo Giovanni Paolo Cima, en este caso transcrita para corneta y bajón, en la que se pudo apreciar el fácil entendimiento de los dos músicos muy bien acompañados con el clavicémbalo por Javier Artigas, gran autoridad de la música barroca para teclado desde hace varias décadas en España, y determinante artífice de la ejecución de este programa con la muy estimable intervención de Ventura Rico, violagambista de referencia en el panorama nacional español y cofundador junto a Barry Sargent de la Orquesta Barroca de Sevilla hace más de veinte años. Todos acompañaron a la cantante con estimulante resultado en la humorística canzonetta de Biagio Marini La vecchia innamorata que ofrecieron como bis, una de las composiciones más conocidas por los amantes de la música italiana del XVII y que siempre provoca la mejor respuesta del público, como ocurrió en esta ocasión. 

Así, culminaba la primera jornada de las ocho previstas para esta decimosexta edición del Festival de Vélez Blanco que contará con actividades paralelas como cursos de formación y perfeccionamiento musical en su Academia de Música Renacentista y Barroca, un Seminario Internacional de Historia sobre "Las Cortes Nobiliarias" y su atractivo ciclo de conferencias, así como un interesante Seminario de Gastronomía con el título "El Renacer del Arte Culinario en la Edad Moderna", disciplinas y materias que serán un buen implemento de sus doce conciertos programados.