Ud. está aquíInicio / CRÍTICA / Brahms y Perianes brillan en Úbeda

CRÍTICA / Brahms y Perianes brillan en Úbeda


Úbeda. Auditorio del Hospital de Santiago. XXX Festival Iinternacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda. 02-VI-2018. Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM). Javier Perianes, piano. Director: Manuel Hernández-Silva. Obras de Brahms.

José Antonio Cantón

La mejor música sinfónica de Johannes Brahms ha propiciado una de las actuaciones más esperadas de la presente edición del festival ubetense como fue la interpretación que Javier Perianes del Concierto para piano y orquesta núm. 1 en Re menor op. 15. Para ello contó con la participación de uno de los directores con quien mejor se entiende el gran pianista nervense, el maestro hispano-venezolano Manuel Hernández-Silva, músico de sólido prestigio en la recreación del gran repertorio orquestal centroeuropeo.

Esa entente, que caracteriza sus colaboraciones, viene desde que realizaran una más que elocuente integral de los conciertos de Beethoven hace algunas temporadas con la Orquesta de Córdoba, que dejó huella en la memoria de los "melófilos" de la ciudad califal. Aquella experiencia se ha repetido en esta ocasión con enriquecidos efectos estéticos, en los que los filarmónicos malagueños han tenido una significativa responsabilidad.

Entrando en una somera consideración de los momentos más singulares de su interpretación, hay que resaltar que tradujeron con diáfana claridad y canónica factura las tensiones a las que el compositor somete a ambos elementos concertantes, que vinieron a dulcificarse con la delicadeza expositiva con la que Perianes transmitió el segundo tema, dándole un carácter coral de encantador efecto. Los matices místicos con los que expresó el hermoso Adagio central fueron dignos de admiración, especialmente en los trinos de la coda, dejando que el sonido quedara suspendido, provocando sensaciones meditativas en el oyente.

Como contraste, el rondó con el que concluye la obra fue dialogado con danzante vigor, adquiriendo destacado protagonismo la orquesta en el digresivo pasaje contrapuntístico orquestal, que Hernández-Silva enfatizó con manifiesta eficacia métrica, demostrando su conocimiento de los estímulos rítmicos y musicales que propone el autor. Solista y director, inmersos en el espíritu de variación que anima este movimiento, afrontaron su conclusión con creciente tensión emocional dejando una sensación de plenitud en un público entregado al entendimiento y fidelidad del lenguaje empleado en su diálogo. Perianes, para contrastar con la intensidad de la experiencia que supuso la esplendorosa densidad de esta obra, de propina, dibujó con el sonido del piano la delicadeza que quiso expresar Chopin en su nocturnal Cuarta Mazurca en La menor de la op. 17, que tocó con muy elevado sentido poético.

El mensaje unitario que contiene la Sinfonía núm. 4 en Mi menor op. 98, tanto en cada una de sus partes como en su totalidad, fue el referente esencial para poder admirar el arte de dirección que puede desarrollar Manuel Hernández-Silva. Su sólida formación vienesa, lo lleva a identificarse plenamente con el lenguaje "brahmsiano",  hecho que quedó plasmado desde la ejecución del primer compás de su interpretación de esta obra. Es así como hay que entender su actuación en este concierto, donde exhibió toda una amplia paleta de recursos técnicos precisamente en una composición orquestal que requiere una alta escuela en concepción de estilo y en capacidad de transmisión. Lo primero lo tiene asumido de manera natural, no produciéndose en momento alguno la menor duda en su discurso que, en cuanto a lo segundo, se manifestó siempre claro y diáfano en sus indicaciones a los profesores de la OFM, que siempre supieron traducir esa continuidad en la distinción constante de pulso, métrica y ritmo de su titular con absoluta identificación artística y total entrega. 

La sensación que dejó este concierto en el público ubetense fue de satisfacción al poder experimentar cómo la Orquesta Filarmónica de Málaga está en un momento dulce de su historia, realidad que el Festival ha sabido aprovechar seguro de que con su actuación se lograría un gran éxito, convirtiéndose así en una de las veladas más importantes de la presente edición.