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El Blog | Blas Matamoro




Dos retornados

Dos retornados

Tras la guerra que acabó en 1945 retornaron a sus pagos dos músicos de alta notoriedad: Paul Hindemith y Erich Korngold. Se habían exilado en los Estados Unidos, empujados por la represión nazi, el uno por degenerado y el otro por judío. Las obras de Hindemith fueron prohibidas en la Alemania hitleriana no obstante los esfuerzos de su amigo Wilhelm Furtwängler por demostrar la honda germanidad de su arte. En cuanto a Korngold, era una causa perdida de antemano ya que no se puede llegar a ser ni dejar de ser judío.



Músicos y poetas

Músicos y poetas

Cuenta Maury, el personaje que muestra Scott Fitzgerald en Hermosos y malditos, cómo se formó su cultura poética: “Escuchando la voz de tenor lírico de Swinburne y la de tenor dramático de Shelley, la de bajo cantante de Shakespeare con su espléndida gama de sonidos, la de bajo segundo de Tennyson, cantando en falsete de cuando en cuando y la voz de bajo profundo de Milton y de Marlowe” (cito por la traducción de José Luis López Muñoz).



La peligrosa música

La peligrosa música

Un relato de Tolstói lleva el título beethoveniano de La sonata a Kreuzer. Su trama es sencilla: un hombre se cela de su mujer porque sospecha que tiene un amante, un violinista al cual acompaña al piano en la citada sonata. El celoso comprende que la música es el lugar donde los adúlteros se encuentran y al cual el marido no puede acceder. Gracias a la música, los amantes ilegales se aíslan del mundo.



Religiosidad verdiana

Religiosidad verdiana

Las últimas partituras publicadas por Verdi son sus Quattro pezzi sacri, curiosas obras donde el octogenario, en vez de mostrarse exhausto y agotado, está experimentando una suerte de renovación estética. De las cuatro, sólo el Tedeum es litúrgico. Las otras son una plegaria con letra tradicional (Ave Maria) y dos con palabras profanas de tema religioso, debidas a Dante y a Jacopone da Todi (Laudi, Stabat Mater).



Mujeres wagnerianas

Mujeres wagnerianas

En sus memorias Se me ha alabado. Cincuenta y cinco años de escena en cinco actos, la gran soprano wagneriana Astrid Varnay formula una inteligente clasificación de los personajes femeninos de Wagner. Hay mujeres débiles cuya necesaria referencia es un varón, que las debe guiar o por el cual se sacrifican para salvarlos: Elisabeth, Elsa, Senta. Pero hay  otras que, asumiendo el rol activo, decisivo y autoritario propio del hombre, hacen lo contrario, es decir definen el destino del otro sexo.



Con Andrés Segovia

Con Andrés Segovia

En 1984, siendo corresponsal  del diario argentino La  Razón, me tocó conversar largamente con Andrés Segovia. Subrayo lo de largamente porque me encontré con un conversador ameno, socarrón—andaluzamente socarrón, comento – y memorioso. Lo primero que me dijo es que yo sucedía a un tal Mastroianni, crítico musical de La Razón en 1919, cuando  su primera visita a Buenos Aires. Salió el tema de los instrumentistas que habían estimulado la composición o redescubierto repertorios olvidados. Cité a Casals y a Wanda Landowska.



Gould ante Beethoven

Gould ante Beethoven

Es sabido que las últimas tres sonatas para piano de Beethoven, las opus 109, 110 y 111 (ésta con un supuesto acorde demoníaco) son un desafío tanto para los pianistas como para los musicólogos. Música experimental de ayer, de hoy y, mucho me temo con alegría, de mañana, estas partituras inclasificables constituyen un doble ejercicio de búsqueda de la forma y disgregación de la forma. El malévolo Stravinski diría que todo proviene de que Beethoven no tenía el estro melódico de Bellini pero la cosa no es tan sencilla.



La ley del silencio

La ley del silencio

El 21 de noviembre de 1954 Bruno Walter dirigió a la Filarmónica de Nueva York en la Sinfonía fantástica  de Berlioz. Afortunadamnente, ha quedado para siempre registrada en CD por la firma Nuova Era. Evito la obviedad de describir y elogiar lo hecho por ese maestro de maestros. No obstante, cada vez que se habla de la creación berliociana, se piensa en lo sabrosa que es para cualquier director y cualquier orquesta esta partitura de genio, fundacional, alucinada y de inteligente insolencia.



El caso Britten

El caso Britten

Britten es una excusa de alta calidad para repensar la convulsa historia musical del siglo XX. El almanaque quiso que Britten naciese junto con el parteaguas del proceso: La consagración de la primavera de Igor Stravinski. Y si mido la altura de su calidad es porque estoy pensando, por ejemplo, en el britteriano Requiem de guerra como una de las cimas.



Los colores de la música

Los colores de la música

Vassily Kandinsky pintó en 1910 su primera obra abstracta, una acuarela que dio principio, justamente, a la abstracción pictórica. El arte visual se desprendía de referencias a objetos externos al cuadro, convirtiéndose en objeto de sí mismo. Esto es muy sabido, tanto como su deuda posterior con la geometría en la tarea de Piet Mondrian, por ejemplo.